¿De que va esto?

Somos un grupo de personas que nos juntamos cada quince días en la librería La Caníbal para tejer y destejer no tan solo lana sino el entramado moral y social en el que nos vemos sumergidas. Nos interesa el intercambio de conocimientos e ideas en todas sus mutaciones y facetas. Nuestra intención es que, entre punto y punto, esta sea una plataforma que de pié a acciones para cuestionar, protestar, criticar, cambiar ...

El grupo está abierto a toda aquella persona que se nos quiera unir. Os esperamos en La Caníbal (C/ Nàpols 314, Barcelona) los viernes cada 15 días a partir de las 17h.

En este blog encontraréis las crónicas de lo sucedido en cada encuentro y la oportunidad de continuar con nuestras discusiones / conversaciones dejando vuestros comentarios.

8 de febrero de 2016

Ritmos empoderadores y transformadores

Hace unos días le daba clase de inglés a una de mis alumnas adolescentes e hicimos el típico ejercicio de escuchar un par de canciones, leer las letras y traducirlas. Yo hace tiempo que dejé de ser adolescente y no estoy demasiado al día con la música pop, así que le pedí a mi alumna que eligiera ella las canciones. La primera fue 'Love Story' de la cantante Taylor Swift y... es pegadiza, no creáis, pero por la letra, ¡LA LETRA! Ufff ... todo un estandarte del amor romántico: sumisión, dependencia emocional, estereotipos...
Al hacer la traducción le pregunté ami alumna que le parecía la letra a lo que me contestó un "no está mal". Mi corazón se estremeció. Hicimos una canción más, esta vez 'Roar' de Katy Perry.¡Menos mal! OK, lo sé, quizás la Perry no es un estandarte de igualdad de género, pero la letra es como mil veces mejor que la de Swift y nos dio pié a una mini reflexión como mínimo comparativa en cuanto a contenidos. Se terminó la clase y mi alumna se fué a casa. Yo me quedé con un nudo en el estómago. Tres ideas me daban vueltas en la cabeza:

1. Joder, cuánto poder tiene la música y la cultura pop.
2. Mierda si ese poder se usa para perpetuar ideas sexistas, machistas y misógenas.
3. Ya, pero ya me voy a pedirles a lxs subversivxs un reprtorio de canciones para empoderarnos y transformarnos.

Y así lo hice. Como algunxs de vosotrxs ya sabés, puse la petición en nuestra pagina del FB y la respuesta ha sido espectacular. Me ha encantado la variedad de estilos, épocas y contenidos que muestran la variedad en nuestros empoderamientos y feminismos. Y como no, ha sido también un acto de compartir conocimientos muy al estilo y naturaleza de nuestros encuentros en La Caníbal.


Y sin más preámbulos os dejo la Playlist  que entre todas hemos recopilado (también en el vídeo aquí abajo) y un enlace súper bonito que nos compartió Rosa a un blog que hizo con una amiga con una idea similar detrás de su creación (aquí).

Que decir que la lista no está cerrada y que me podéis seguir dejando enlaces en la pagina o mandarlos por email y los añadiré.

Y por último ¡MIL GRACIAS a todxs por vuestras contribuciones!







7 de febrero de 2016

Encuentro tropocientos... hemos perdido la cuenta. Una crónica de Rosa Pérez.


El viernes nos volvimos a encontrar en La Canìbal. El encuentro era parecido a otras veces: un evento que se va creando a medida que va llegando el día y que nos va sumiendo a las que vamos en algo así como una tranquilidad expectante que corre paralela a las ganas de disfrutar de ese tiempo en el que parece que vamos a hacer algo y que siempre se llena de mucho más.

Allí estaban, por ejemplo, Ander y su cortina, que nada más que miras con el amor que la hace ya ves cómo de bonita será ahí colocada donde sea y lo bien que se llevará con la luz y el airecillo que se cuele por los agujeritos del tejido de ganchillo. Estaban las niñas, los ires y venires de Jesús, con su espontánea y generosa hospitalidad, el olor a té y las sillas desplegables, enredándose todo con las lanas.

Faltó Irene, si es que ella puede faltar a los encuentros. Esté o no esté siempre está lleno de ella, de su calidez y su ser en el mundo Y las cosas fueron pasando con ese regusto tan bueno que dejan y es ya una impronta de nuestras reuniones.

Teníamos dos cosas que nos habíamos propuesto hacer y, curiosamente, ¡las hicimos!

Jesús ¿serán esa pizarra y ese rotulador, tan rosa fosforito, mágicos?

Una era leer el cuento que Lola y Rosa -yo, la que escribe-, crearon, creamos, para el concurso Arroz Negro de la revista BCNMES . Pedí a Lola que nos acompañara a la reunión y que trajera la ilustración del cuento. Le llamamos Corazón Negro y va de comadres y pompones. Tenemos pendiente ver en funcionamiento la supermáquina pomponera prodigiosa de Eva, por cierto.

Os dejo un enlace para que podáis ver la ilustración y un trocito del cuento.


Vinieron amigas del alma y las ausencias de otras amigas no fueron tan sentidas como imaginaba. Será porque el espíritu siempre, siempre, permanece.

Jess había venido. Ya habíamos visto su cómic, autoeditado y hermosísimo, porque Jesus nos lo había enseñado la pasada reunión. Mostraba historias en las que el tejido y las mujeres que manejan ese micromundo de hilos, maquinarias y metáforas tienen tanto que decirnos.

Tras la lectura del cuento, la reflexión sobre lo importante que es tejer pero también destejer, del hacer pero también de la posibilidad del no hacer, del ser sin que eso esté teñido de nada, me devolvió otra vez al espíritu original de las reuniones.  Me remitió al deshacer de las primeras sesiones y a la idea de la subversión, de las historias como alternativa a la historia única, de las versiones para completar la construcción del vivir.

Y llegó la hora en que Jess nos enseñó su libro. Su introducción a ella misma estuvo acompañada de su historia, anclada en su origen, Chile, y rodeada de un mundo en que el coser fue su contexto de crecimiento. En el cómic, Entretela, historias tejidas a mano,  encontramos narraciones visuales que giran alrededor de la memoria laboral femenina. Es una preciosidad de libro que está deliciosamente autoeditado y que da gusto tener entre las manos.

Me llamó la atención la pregunta que se le hizo sobre cómo funcionaba en la práctica la economía compartida y comunitaria. Jess nos explicó que no era una opción si no que era lo que se hacía. La gente compartía, se hacía así. Y me dio que pensar.

¿Qué es lo que tenemos por delante nosotras y cómo hacemos las cosas? ¿Qué dirán en el futuro y cual será la observación de nuestro hacerse así” como identidad? ¿Habrá algo objetivable?

Quizás Jesús, que se quedó a la performance, pueda añadir algo más.

Hay ecos en esa Caníbal de una temporalidad indefinida y con una construcción del vivir que a todas las que nos vamos acercando nos debe parecer tan sólida como el desayuno de la mañana. Lleva también asociada una estética -fuera de los me gusta o no me gusta de lo digital- del presente y de lo presente sin más expectativas que el de moverse para juntarse. No nos conocemos en lo estricto del conocerse: nos faltan nombres todavía que asociar a las caras de las que nos vamos encontrando - ya por más de un año-  y nos sorprenden nuestras historias cuando salen entre puntada o tejido, entre tareas inacabadas y únicas. 

Nos reímos mucho y eso es importante.  Nos preguntamos y nos explicamos. Nuestras narrativas no tienen un guión y surgen del vivir nuestro de cada día. Sin teorizar sobre la diversidad y el respeto lo ejemplificamos, viviendo y reuniéndonos, y el resultado es tan armonioso como un jardín por el que podernos pasear a la luz de la luna.

¡Gracias a todas!

3 de febrero de 2016

En el tintero

Llevo meses arrastrando el escribir crónicas que se me han quedado en el tintero pero veo que no llego. Muy a mi pesar no consigo el tiempo para hacerlas ni acordarme con detalle de lo que pasó, así que toca pasar pagina, pero no sin antes mencionar amenos algunas de ellas en su recuerdo lejano.

Ya ni recuerdo el día en que amablemente Carmen Segovia nos contó sobre el proyecto Hasta Mostla en el que participo en México. Me quiero dar de tortas por no haber hecho la crónica en su día por el montón de cosas interesantes que nos contó, pero bueno... aquí os dejo algunas imágenes y los enlaces para que los descubráis por vuestra cuenta.






Me quedó también, en este baúl desordenado que es mi cabeza, el recuerdo per bonito de la presentación de Gelen Jeleton. Gelen vino a mostrarnos y explicarnos las imágenes que creó para el diseño de una tela para Degénero Ediciones. Bajo en título Arqueología Ficción, esta edición de Degénero (un proyecto de nuestra compañera Pilar Cruz y Fito Conesa), presentó, junto a otras dos, la tela con los dibujos de personajes y referencias feministas dibujados por Gelen. Una vez más, no recuerdo todos los detalles así que os dejo enlaces (los de arriba, y aquí más, y más, y más, y más) y algunas imágenes.

  


Y en diciembre me perdí un encuentro donde las compañeras del Colectivo Circes vinieron a La Caníbal a presentar el documental Los Hilos de Penélope, un proyecto sobre el que podéis leer aquí.

LOS HILOS DE PENÉLOPE [fragmento] from rak on Vimeo.



También tuvimos un encuentro lleno de haceres y deshaceres acompañadas por la historiadora del arte Adelina Moya y por la presentación del fanzine Art amb Varis Ovaris que realizaron en la clase de historia del arte que da Ariadna Parreu  las alumnas de arte textil de la escuela Massana.

 
 

 
 
Y por último, aunque alguna cosa más me dejaré, a finales de año hicimos un par de sesiones Fancineras Laneras que esperamos retomar pronto.


 


Queda también pendiente la crónica del último encuentro al que yo no pude atender pero que  nuestra compañera Rosa se ofrecido amablemente a relatar, así que un día aparecerá por aquí.